domingo, 12 de febrero de 2012

UN PAÍS DE CONTRASTES Y PARADOJAS (Primera Parte).

Pues sí señor, vivimos en un país de contrastes y paradojas. La verdad, desde que tengo uso de razón creía que en España las cosas habían cambiado pero sin saber si para bien o para mal. Hay algunas que han cambiado favorablemente y otras en contra; y, además, siempre con detalles de hipocresía.
El motivo fundamental por el que empiezo es nuestro sistema político. Después de 36 años de estar sometidos bajo un sistema autoritario que tuvo sus más y sus menos no hemos escarmentado con respecto a ciertas cosas referidas al ámbito político en esta "democracia". Por ejemplo, tendríamos que darnos cuenta de que la justicia en este país es (con el perdón de la palabra) "una puñetera mierda". ¿Razones para que sea "una mierda"? Pues tengo varias:
Primero, se supone que cuando se redactó y proclamó aquella Constitución de 1978 una de las normas que se cumplen o deberían de cumplirse era que los jueces tenían que ser, ante todo, neutrales a la hora de juzgar a cualquier acusado/a. Pues creo que esa norma más bien ha quedado en los anales de los escritos porque todavía no la he visto puesta en práctica.
Sino, ahí tenemos ejemplos claros que han ocurrido recientemente:

Al que fue presidente de la Comunidad Valenciana,  le han absuelto de un caso de corrupción en el que estaba metido hasta el cuello con tantos trajes. Yo le diría a ese señor que en vez de recibir trajes regalados a cambio de negocios para nutrirse de fondos de entidades públicas, que vaya al Corte Inglés y se compre un traje como todo hijo de vecino.

Otro caso curioso, precisamente ocurrido en esta semana, es la inhabilitación al juez más justo que ha dado la historia de España hasta ahora. Y esta inhabilitación sólo impuesta por supuestas escuchas ilegales de la trama antes mencionada; lo único que este hombre quería era que ninguno de los imputados corruptos saliese libre de ese trapicheo. No quiero ni pensar cuánto le caerá por la aplicación de la Memoria Histórica (y ésto sí que tiene delito). Bajo mi punto de vista y el de cualquier persona que no haya perdido la cabeza en los tiempos que corren, no es un delito permitir que tantas y tantas personas puedan desenterrar a aquellos que murieron por pensar de forma diferente al bando dominante en aquella masacre que duró tres años. Salvando las ideologías de cada uno, sabemos que una guerra es la peor situación que puede vivir un país y sobre todo viendo como compatriotas luchan contra compatriotas (la verdad es que es totalmente absurdo). Además, cualquier persona que fallezca tiene el derecho de poder enterrarse con una "hermosa" lápida por delante en la que figuren nombres y apellidos; y no tener que estar apilado con más personas en un hoyo cavado en el suelo como si fueran animales.

Un caso en el que ya la hipocresía hasta nos saluda, es el sistema de sentencias que le imponen a los homicidas por cometer tales delitos como violencia de género, atentados terroristas, desaparición de un cuerpo, etc.
Cuando escuché que a un joven de Sevilla le caían tan sólo 19 añitos en el trullo o que ETA dejaba los atentados definitivamente, me llevé las manos a la cabeza. No lo creía y sigo sin creerlo. En el primer ejemplo, a este joven le tenía que haber caído como mínimo la perpetua o pena de muerte (pero como estamos en "democracia" eso no se puede aplicar). En el segundo ejemplo, pues me parece indignante que unos degenerados que se han llevado 5 décadas aprox. defendiendo la muerte para imponer su voluntad ahora vengan con la máscara de Hermanitas de la Caridad declarándose inofensivos. Quien se crea que esta panda de energúmenos van a dejar de asesinar, es que no vive en este mundo.

Apartándonos un poco de la justicia pero sin perderla de vista, un caso destacado es también la vida en las cárceles. Señores, si una cárcel se supone que es el lugar donde tienes que sufrir la penitencia por un delito cometido, ¿Por qué las celdas tienen ducha, ordenador, televisión, mesa de estudio, colchón Pikolin, etc.?
o ¿por qué tienen lugares de ocio como pistas deportivas, piscina, gimnasio,etc.?
Ahora entiendo por qué los indigentes que hacen de guardacoches o camellos de la droga están deseando de que la policía los trinque, ya que la cárcel para ellos sería el paraíso.
Sin más, me despido y seguiré publicando otros casos absurdos y llenos de hipocresía en una 2ª parte que haré sobre este tema.

CONTINUARÁ...

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