Como fiel creyente que soy, también estoy eternamente agradecido a esos "guardianes" que desde el cielo me han orientado para saber qué camino elegir, cómo debo actuar, cómo aprender de los errores,etc.
En cualquier caída que di, Ellos siempre me han tendido su mano para levantarme y cuando me he sentido solo y desesperado Ellos me han acompañado en todo momento. Por eso, uno a uno, merece la pena que hable de Ellos:
- Como no podía ser de otra manera empiezo por los reyes del Martes Santo sevillano. Si me llenaba de emoción verlos derrochar fervor y alegría por Sevilla como sólo una hermandad de barrio lo sabe hacer, más me llenó esa emoción desde que me uní definitivamente a Ellos hace ya 5 años. ¡Quién no se asombra cuando ve a ese portentoso misterio encabezado por Pilatos avanzando con el izquierdo por delante para presentar a Sevilla al Señor de la Calzá o quién no guarda un silencio sepulcral cuando ve a nuestro Señor crucificado anvanzando sobre los pies y lleno de esa Sangre derramada por la salvación de todos nosotros!.
2. Y cuando llega ya la noche más hermosa de Sevilla la descripción no se puede hacer con palabras, tan sólo con 3 sentidos : ver, oír y sentir. Después de una mezcla entre solemnidad y algarabía, suenan ecos de quejíos y bulerías por las calles hispalenses; se acerca el Dios Moreno con su posición de avance en zancada repartiendo ese deseo común que le pedimos todos los sevillanos: SALUD. Para mí, Él es mi compañero del alma (como diría Miguel Hernández) y tan sólo verlo en una de las miles de fotos que tengo suyas me hacen sentirme como si estuviera las 24 h del día junto a Él en el altar. Y qué decir de su Madre Bendita que es la morena más guapa de toda Sevilla...
Si hubiera alguna definición para el concepto de belleza en la escultura yo tengo una: ANGUSTIAS.
Es como esa madre comprensible, de dulce mirada, que siempre en el lugar más recóndito de nuestra ciudad lanza un rayo de alegría durante la noche en la que no existen diferencias entre GITANOS y payos.
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3. Y, por último, me gustaría incluir en estos agradecimientos a una persona que para mí siempre fue considerada más del mundo de arriba que de aquí. Para mí es como otro "guardián" que siempre me ha dado lo mejor de él en su vida terrenal y sé que ahora desde el balcón del cielo me ayuda en lo que puede. Era de esas personas que tú dices "Valiente ángel que Dios se ha perdido en el cielo". Siempre dio todo lo bueno que tenía no sólo a su familia sino hasta a la persona más harapienta que hubiera en la calle. Para él nadie era malo y nadie tuvo problemas con él (si algún familiar lee esto, sabrá de quién hablo). Amaba a su Virgen de la Oliva como ningún otro vecino la amaba y hasta dio lo máximo que le permitía su economía para hacerle algún detalle (encargó junto con su hermano Luis y otros devotos el paso procesional); pero su corazón tenía cabida para otras dos devociones de la antigua Pésula: Jesús Nazareno y Ntra Sra de los Dolores, de cuya Junta Reorganizadora fue miembro allá por finales de los 50.
Desgraciadamente o por fortuna, según como lo vean, esta querida persona dejó esta vida hace unos 5 años tras una larga enfermedad. Decía antes por suerte porque no hay mayor gloria que vivir eternamente junto a tus devociones más queridas. Yo creo que para mí siempre estará vivo en mi memoria y cuando veo a su Patrona tras la reja de la capilla es como si lo estuviera viendo a él. Destaco que su mayor ilusión era ver a sus nietos tocar en una Banda de Música siguiendo la tradición familiar.
Y desde aquel fatídico 2007, una estrella más brilló sobre el cielo de Salteras.
Por último, agradecer a todas aquellas otras personas que seguramente me habré dejado en el tintero pero que mi memoria no las olvida; gracias a dios la memoria es la virtud más perfecta del ser humano. Tanto a las que supieron apreciar mi persona como a las que no. Y se preguntarán por qué agradezco también a los que no supieron apreciarme, pues se lo agradezco porque me ayudaron a abrir los ojos y a darme cuenta de que no debía confiar en ellos y de que debo enterrarlos en vida.
He dicho.


